Social

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Pastoral Social

UN PADRE NUESTRO

Papi mío, Papaito de todo creyente, PADRE del indiferente, del ateo, incluso del blasfemo.

SANTIFÍCANOS y haznos aptos para asumir el reto de tu Reinado.

Que nos convirtamos en colaboradores tuyos, construyendo aquí y ahora tu REINO de justicia, según TU VOLUNTAD.

DANOS lo que necesitamos para esta ardua tarea.

Ayúdanos a superar las dificultades y a PERDONAR tal y como Tú olvidas nuestras flaquezas y debilidades.

NO permitas que hagamos EL MAL, incluso si absurdamente nos empeñamos en ello. Haz que nuestra humanidad se divinice en tus manos. Amén.

LAS BIENAVENTURANZAS

“Dichosos los pobres…”

Aquellos que se conforman con lo suficiente y comparten lo que tienen con los demás; los que aspiran, no a tener más, sino a “ser” mejores. Dios está de vuestra parte.

“Dichosos los que tenéis hambre…”

Aquellos que tenéis ansiedad por la justicia, por la paz y por que se acaben las desigualdades opresoras. Dios está a favor de vuestra causa.

“Dichosos los que lloráis…”

Aquellos que soportáis el dolor con fortaleza; los que del sufrimiento hacéis florecer alguna bondad; los que acompañáis a los demás en su dolor. Dios estará a vuestro lado.

“Dichosos cuando os odien por la causa de Dios…”

Aquellos que no os avergonzáis delante de los demás por defender al débil y al oprimido, al marginado y al indefenso, al que sufre situaciones injustas. Estáis defendiendo así la causa de Dios, porque Él ha hecho suya la causa de los pobres.

… Y LOS AYES.

“Ay de vosotros los ricos…”

Los que nunca tenéis bastante y cada vez necesitáis más. Vuestra insaciabilidad será vuestro propio verdugo.

“Ay los que estáis saciados…”

Los que vivís para consumir y no pensáis más que en vosotros mismos. Vuestro propio egoísmo os consumirá.

“Ay de vosotros que reís…”

Los que vivís superficialmente y carcajeáis ante las lágrimas de los que sufren. Vuestro propio desprecio os ahogará en llantos y amarguras.

“Ay si todos hablan bien de vosotros…”

Los que buscáis agradar y quedar bien por encima de la verdad y lo justo. La tibieza de vuestro actuar será quien os delate.