Nuestro Templo Parroquial

 

Breve historia de la parroquia de San Jaime Apóstol

IGLESIA 2Como era habitual en las poblaciones de cierta entidad, la fundación de la Parroquia fue simultánea con la Reconquista.

José Agustín de Larramendi, en su proyecto original, concibió una iglesia amplia, espaciosa, iluminada con luz natural, de planta de cruz latina y airosa cúpula sobre el crucero, conjugando en su proyecto la funcionalidad con la sobriedad de líneas. Quizá su mayor originalidad fue la ubicación de la torre del campanario en el centro de la fachada principal.

El proyecto de Larramendi nunca se realizó debido a las dificultades económicas que atravesó el pueblo a finales de la centuria pasada. Finalmente se optó por cortar la nave mayor por la mitad y construir un ábside poligonal. La parte del crucero que quedó al descubierto se convirtió en un patio interior con aljibe y porche.

En los años sesenta del presente siglo hubo una tentativa de acabar la iglesia. A tal efecto se encargó al arquitecto diocesano D. Antonio Serrano Peral un proyecto de reforma que incluyera la construcción de la cúpula, el revestimiento de las fachadas y la adecuación interior del edificio a las disposiciones litúrgicas del Concilio Vaticano II.

Proyectó el crucero, la cúpula y un campanario, ejecutándose únicamente el campanario.

Actualmente la Iglesia Parroquial es un templo de tres naves, la central el doble de ancha que las laterales y más alta. Las dimensiones de ésta nos pueden parecer un poco desproporcionadas, porque se encuentra cortada por el ábside poligonal que ocupa el lugar destinado originalmente a crucero.

Exteriormente presenta un aspecto macizo y plano, sin balaustradas ni cornisas, como en su día prescribió Larramendi, para evitar desprendimientos en caso de terremoto. La otra característica es la funcionalidad. Por ello su diseño original no ofrece espacios muertos. A los pies de la nave mayor se encuentra el campanario que le sirve también de fachada y entrada principal. La disposición de la torre en ese lugar la convierte en un edificio singular en la Diócesis, por ser escasas las iglesias con estas características.